Romana y recatada, llana y mora,
bañada por el Betis caudaloso...
¡Qué sudor persistente y pegajoso!
¡Qué jornada solar y agotadora!
La gente iba genial, encantadora,
el templo engalanado y primoroso...
¡Qué calor agobiante y bochornoso!
¡Qué canícula atroz y agobiadora!
La fiesta en el castillo sobre el río,
de Almódovar altivo y señorial:
elegancia, finura y poderío.
¡Qué imponente el entorno medieval!
¡Qué condumio sin tasa ni albedrío!
¡Qué esplendor amigable y califal!
¡Qué sudor persistente y pegajoso!
¡Qué jornada solar y agotadora!
La gente iba genial, encantadora,
el templo engalanado y primoroso...
¡Qué calor agobiante y bochornoso!
¡Qué canícula atroz y agobiadora!
La fiesta en el castillo sobre el río,
de Almódovar altivo y señorial:
elegancia, finura y poderío.
¡Qué imponente el entorno medieval!
¡Qué condumio sin tasa ni albedrío!
¡Qué esplendor amigable y califal!














