miércoles, 22 de febrero de 2012

Que no vuelvan (Soneto 673)


Relatemos el cuento del niño atribulado,
que mamó de la muerte, la culpa y el infierno:
el que por su inocencia creyó en el fuego eterno
y en el sufrir perpetuo por irse inconfesado.

Repasemos la historia del miedo regulado
por jerarcas mecenas del ser de rabo y cuerno,
mecánicos censores del mal en fuero interno,
infames castradores en nombre del pecado.

Tiremos sin demora en remotos muladares
el vil instrumental de esos pérfidos sicarios
que inmolan los ensueños de seres liminares.

Respetemos las hostias, las velas, los rosarios,
pero no a los falaces y estultos ejemplares
que anhelan cincelarnos sus credos cavernarios.




domingo, 19 de febrero de 2012

Jóvenes costaleros (Soneto 670)


Entre los cuaresmales penitentes
se encuentran los hermanos costaleros,
esos fuertes y ardientes cuadrilleros
que portan a sus ídolos dolientes.

La mayor parte son adolescentes
que quieren ser cargando los primeros,
convertidos en místicos braceros
que ofrendan los sudores de sus frentes.

En sábados de laicos carnavales
ensayan los piadosos recorridos
de vírgenes y cristos cardinales.

Las calles serán suyas, los manidos
halagos al danzar de los varales,
los ayes pesarosos y afligidos.



sábado, 18 de febrero de 2012

Envidia francesa (Soneto 669)



Podemos elegir las amistades
y abandonarlas si nos salen viles,
cargantes, fatigosas o cerriles,
evitando problemas y ansiedades.

Pero no así las malas vecindades,
esas que se nos muestran siempre hostiles,
que si no nos asaltan con fusiles
nos lanzan sus envidias y maldades.

Otras partes del mundo tienen monos,
y en Europa franceses; se compensa,
proclamó Shopenhauer con talento.

Que no han de provocarnos más enconos
estos gabachos de estulticia inmensa
que aventan su infeliz resentimiento.


martes, 7 de febrero de 2012

Tàpies (Soneto 658)




Lobo estepario de la gris materia,
inconformista de las cruces brunas,
buscador de ocres masas en las lunas,
entelador del jugo de la arteria.

Trazo recio de patria en periferia,
mirada fiel, místicas frailunas,
aspas granas de sangres y de hambrunas,
signo, sueño, misterio en Celtiberia.

Dialéctica del gozo y el dolor,
caligráfico anuncio del futuro,
metafórico verso, hielo, ardor;

insinuación: del blanco al negro oscuro,
cara y cruz, garabato; odio, amor;
espíritu tenaz: sosiego puro.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Decisiones judiciales (Soneto 652)



Causan perplejidad en los votantes
las decisiones que los jueces toman,
que muchas veces la Razón desloman
a base de razones delirantes.

Pero son mucho más estomagantes
los entendidos que en pantalla asoman,
que juzgan, y condenan o perdonan,
sin conocer las leyes imperantes.

La ley ha de aplicarse sin pasión,
guardando en el cajón la ideología,
reverenciando la Constitución,

sin  prejuicios, rencor ni altanería,
poniendo en el estudio el corazón,
y sin nunca perder la autonomía.


martes, 31 de enero de 2012

La gripe (Soneto 651)


¿Qué es la gripe, no más que un virus breve,
microscópico germen que labora
frente al enorme cuerpo al que devora
colocando el mercurio en treinta y nueve?

¿Cómo siendo tan ínfimo se atreve
- David contra Goliat en mala hora -
a lanzarse en disputa abrumadora,
con encono pugnaz y saña aleve?

Lo cierto es que hace estragos con los huesos,
los conductos mantiene bien espesos
y nos infunde tos ultramundana.

Y lo mismo que un huésped importuno,
no considera compromiso alguno
y se queda en la casa una semana.


martes, 24 de enero de 2012

El pregón de Soraya (Soneto 644)


Por no estar desposada por el rito,
sino por el terrícola Juzgado,
Soraya tropezó con un prelado
que en el Cielo enseguida ha puesto el grito.

No le parece idóneo ni bonito
que quien vive en apaño no sagrado
lleve la voz en el anual ripiado
ante los capillitas del distrito.

Cuando aquella María de Magdala
a Jesús con perfume agasajó,
al Señor le dijeron que era mala.

Pero Cristo el perfume consintió,
y al hipócrita dueño de la sala
su acusación taimada reprochó.


domingo, 15 de enero de 2012

Escribir claro (Soneto 635)


Quiero escribir un verso manifiesto,
que nadie lo abandone por oscuro,
que el lector no tropiece contra el muro
de un lenguaje impostado y deshonesto.

Quiero que si declaro que me acuesto
el lector reconozca, sin apuro,
el colchón en que yazgo, blando o duro,
con un par de palabras que haya puesto.

No quiero ser enigma indescifrable,
ni someter a un texto misterioso
a quien viene a mis letras tan amable.

¿De qué me sirve ser artificioso,
si con ello repelo al respetable?
Mejor escribo claro y luminoso.



sábado, 7 de enero de 2012

Propósitos saludables (Soneto 627)


Me apuntaré al gimnasio sin demora,
observaré una dieta rigurosa,
y dejaré costumbre tan viciosa
como fumar tabaco a cualquier hora.

Esta es la cantinela agobiadora
que el año nuevo nos repite en prosa:
igual que un mantra que a la mente acosa;
 como mano que advierte acusadora.

¿Precisamente ahora con el frío,
con lo bien que se pasa en la camilla
engullendo un cocido bien caliente,

me tengo que imponer el desafío
de comer lechuguita con tortilla
y sudar en la cinta diariamente?


martes, 3 de enero de 2012

Magistrado borde (Soneto 623)


Resulta que un murciano magistrado
llama puta a la madre que es soltera,
y a la gente que reza de extranjera
denomina gentuza el muy dejado.

A los homosexuales que ha casado
llamando mariconas vitupera,
y a la que es secretaria desespera
tildándola de torpe el condenado.

Por estas y otras varias vejaciones
a tres mil euros ascendió la multa
que merecieron sus pérfidas acciones.

De un mesurado análisis resulta
que se han quedado cortas las sanciones
en vista de conducta tan estulta.





lunes, 2 de enero de 2012

Urdangarín II (Soneto 622)


Que dice mi mujer que no comprende
ciertas cosas del caso Urdangarín,
el contumaz y embaucador pillín
cuya actuación de la justicia pende.

Que el Rey le aconsejó se fuera allende,
y así tampoco se le puso fin
al acopio incesante del botín.
¿Y ahora, Majestad, tanto se ofende?

Y la niña, la infanta espabilada,
¿de verdad no se dio cuenta de nada?
Pues eso es lo que piensa mi pareja:

que si una casa inmensa yo comprara
por un dinero que jamás ganara,
sentiría la mosca tras la oreja.




domingo, 1 de enero de 2012

A Jorge (Soneto 621)


Un soneto me encarga Jorge Craven,
y yo lo haré con gusto y con premura,
procurando que tenga cierta altura,
pues Jorge Craven es de los que saben.

A Jorge todos los piropos caben:
es lindo, inteligente, de alma pura;
tiene ingenio, gracejo y cara dura...
y pudiera seguir sin que se acaben.

Él sabe que le envidio una faceta:
que por mucho que insista en sus gansadas,
su Mariló, tan guapa y tan coqueta, 

mostrará su favor con carcajadas,
y él lucirá su colección completa
hasta ver sus mil gracias consumadas.


sábado, 31 de diciembre de 2011

Acróstico de Año Nuevo (Soneto 620)


Fuegos artificiales suben ya,
enaltecen la noche telonera,
luminando en colores la barrera
invisible del año que se va.

Zambombas se quedaron por allá,
agotadas de tanta borrachera;
ñoñas costumbres plantan su bandera
obligando a decir un ojalá.

Nuevos proyectos para el tiempo entrante:
uvas de suerte se atragantan hoy
en la noche caliente y delirante.

Volando hacia el futuro flecha soy,
ofrézcote calor en este instante:
2012 arrumacos ya te doy.





miércoles, 28 de diciembre de 2011

Los inocentes (Soneto 617)


Cuántos Herodes hay en el planeta,
que masacran a seres inocentes,
a base de granada o metralleta,
en sus guerras brutales e indecentes.

Y cuántos niños viven sin infancia,
trabajando cien horas por dos cuartos,
para nutrir barata la abundancia
en el mundo dispar de los repartos.

¿Y aquéllos que perdieron la inocencia
viendo sus tiernos cuerpos ultrajados
por brutos pertrechados de indecencia,
bárbaros depravados, desalmados?

A la vista de tantas salvajadas,
¿quedan ganas de dar inocentadas?




lunes, 26 de diciembre de 2011

El picudo rojo (Soneto 615)


Da pena ver las críticas palmeras
con sus grandiosas hojas acharadas,
vencidas por las crueles dentelladas
que les dan esas larvas puñeteras.

Avanzan y devoran como fieras
las del picudo rojo malhadadas,
y así vemos las palmas agotadas,
cabizbajas las frondas, lastimeras.

No es fácil su existencia detectar,
porque van engullendo lentamente
por dentro de los troncos alargados.

Así que no es posible erradicar
a este bicho nocivo y repelente
que tiene a los jardines condenados.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Feliz Navidad (Soneto 613)



Para los que me quieren con dulzura,
para los que me atienden cada día,
para los que comparten mi alegría,
para los que comprenden mi locura.

Para los que me aguantan sin censura,
para los que me muestran empatía,
para los que me dan autonomía,
para los que me enseñan su cordura.

Para los que perdonan mi desvío,
para los que me engañan sin maldad,
para los que respetan mi albedrío.

Para los que me obsequian su bondad,
para los que me dan calor por frío, 
 para todos: los quiero en Navidad.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

La lotería de Navidad (Soneto 610)


Ya llegan los seráficos infantes
que sacan las bolitas consabidas,
cantando con sus voces relamidas
los premios que suspiran los currantes.  

Qué empacho de premiados exultantes,
de anécdotas cien veces repetidas,
de entrevistas insulsas y manidas,
de comentarios vacuos y pedantes.

Lotería: suspiro navideño,
reiterativo y arbitrario sueño
de un futuro opulento y regalado.

No ganar, como es lógico, es la norma
y la gente, sufrida, se conforma
con recobrar al menos lo gastado.



lunes, 19 de diciembre de 2011

Dios guarde a Rajoy (Soneto 608)


Dios te guarde, flamante presidente,
que vives tu primera investidura,
lograda sin problema y con holgura
por el voto masivo de la gente.

Dios te asista, barbado dirigente,
que empiezas tu difícil andadura
diciendo que la cosa está muy dura
y dejando la agenda sin un puente.

Dios ilumine tu total mandato,
en el que crezca fértil la nación
igual que crecerá el bachillerato.

Y que Dios te procure la ocasión
de incrementar mi sueldo todo el rato
igual que has aumentado la pensión.


domingo, 18 de diciembre de 2011

Como Gulliver (Soneto 607)

 
Igual que Gulliver por cuerdas liado,
merced a aquel ejército de enanos
que lo inmovilizó de pies y manos,
dejando su gran cuerpo anquilosado...

se percibe este lírico, abrumado
por sacar los sonetos cotidianos
con los asuntos propios o lejanos:
sin poder escribir, agarrotado.

Sensación de parálisis total:
desidia, inapetencia y apatía
secaron mi pletórico caudal.

¡No quiero consentir esta atonía!
Que aflojar es anuncio de un final,
y no es bueno seguir tan turbia vía.





martes, 13 de diciembre de 2011

Urdangarín (Soneto 602)


Guapo, joven, prolífico consorte,
semental por bragueta consumado,
por medrar con tu espléndido ducado 
hoy te ves desterrado de la Corte.

Perdida la prestancia de tu porte,
deambulas cabizbajo y ofuscado,
pesaroso, perdido y derrotado,
después de confundir el sur y el norte.

¿Qué te faltaba,  ruin Urdangarín,
para haberte metido en este embrollo,
del que puedes gozar un buen botín,

pero a cambio de haber perdido el chollo,
de pasar por osado malandrín
y de verte plantado en el arroyo?



lunes, 12 de diciembre de 2011

De sueldos, intereses y comisiones (Soneto 601)

 
Ya saben mis lectores avisados
que trabajo en el Excmo. Ayuntamiento,
donde los sueldos - de verdad, no miento -
vienen últimamente retrasados,

amén de que ya fueron rebajados;
pues parece que el crítico momento
no tiene otro remedio que el descuento
en las pagas de públicos empleados,

mientras que el banco, si mi saldo amaina,
me trata - no lo duden - como un vaina,
cobrando comisión por descubierto

y un interés que roza lo usurario,
sin que ningún jerarca o mandatario
proponga desfacer tan caro entuerto.


viernes, 9 de diciembre de 2011

¿Nacimiento? (Soneto 598)


¿Recuerdan cómo fue el año pasado:
el empeño que puse en la tarea
de montar la maqueta de la aldea
donde nació Jesús desheredado?

Pues en este me encuentro atribulado:
el trabajo me absorbe y me marea,
el tiempo me conmina y cicatea,
y el nacimiento tengo abandonado.

Y además no aparecen esas ganas
que precisa cualquiera que se lanza
a ejecucar una labor fetén.

Por lo tanto mis manos artesanas
se darán al reposo y a la holganza...
y en otra coyuntura habrá belén.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Amanecer (Soneto 596)


Al abrir la ventana cada día
de mi casa en la cima encaramada,
se divisa la sierra dibujada
por los rayos del astro en su osadía.

El monte muestra así su crestería,
su silueta precisa y azulada,
sus cúspides de efimera nevada,
la capa de su abrupta demasía.

Las nubes, cobre y perla, filtro de oro,
telón de fondo gris de la función,
quieren participar en la alba gala.

Y el cielo, iluminado en el trascoro,
enseña sus azules con unción,
dando gracias al sol que lo acicala.




 

jueves, 1 de diciembre de 2011

Diciembre (Soneto 590)


Diciembre se presenta con un puente,
que anuncia un mes de tregua y dimisión,
relajo, aplazamiento, dilación
y eclipse en el trabajo de la gente.

Se evoca el jubileo constituyente,
con el desinterés de la nación;
también la Inmaculada Concepción,
el misterio intrincado y sorprendente.

Pero el pueblo no ve el significado
de las fiestas que marca el calendario,
sino que su fervor desesperado

se dirige a gastar su dinerario,
en la gran superficie que está al lado,
en algo que es trivial e innecesario.



domingo, 27 de noviembre de 2011

Ya está aquí otra vez (Soneto 586)


Ha vuelto de puntillas, sigilosa,
ocupando, intrigante, los ambientes,
tomando los cerebros de las gentes,
plantando su bandera artificiosa.

Se anuncia la muñeca de Famosa,
el cava de burbujas refulgentes,
los perfumes que ponen tan calientes,
el turrón de la viuda esplendorosa.

Las noches ya se ven engalanadas
por luces que derrochan la energía
de un pueblo con sus fuerzas agostadas.

Se compra una ilusión de lotería,
se ajustan comilonas desganadas,
se proclama, por bando, la alegría.